MACRAMÉ
Los habitantes de la Edad de Piedra fueron los primeros en aprender a anudar diversos materiales. El arte de anudar o tejer es tan antiguo como la humanidad.
Se sabe que las antiguas civilizaciones que vivían en torno al mar Egeo y al río Nilo conocían este arte. El "Macramé", vocablo arabe que significa anudado, llego a su mayor esplandor en la Edad Media y el Renacimiento. Los arabes lo extendieron por toda Europa y Norte de Africa.
En Grecia, España e Italia, el macramé se extendía al tiempo que la civilización, cultura y religión. En Genova (Italia) tuvo gran auge. Más tarde llegó a Inglaterra como consecuencia de las relaciones comerciales.
En Inglaterra la Reina María, hija del último Estuardo, gran aficionada al macramé, no iba de viaje sin su almohadilla de macramé.
Al macramé se le considera el antecesor del encaje de bolillos.
En la esculturas llamadas "Cerro de los Santos" ( Albacete) que se guardan en el museo Arqueológico Nacional pueden diferenciarse adornos y flecos de macramé.